Prehistoria

La Edad de Bronce Nórdica

Veíamos en un artículo anterior como la Cultura de la Cerámica Cordada cerraba el Neolítico en Escandinavia. A partir de este momento se abre paso la Edad de Bronce Nórdica, la cual se produjo entre los años 1800 a.C. y 500 a.C. La Edad de Bronce llegó más tarde al norte de Europa que al resto del continente. A través del comercio llegaron a Escandinavia los objetos de bronce, aleación de cobre con estaño. Desde el centro del continente se importaron joyas y útiles de oro y de bronce, pero pronto empezó a crearse una industria y una artesanía locales de muy buena calidad. Y así las sociedades nórdicas empezaron a trabajar el bronce.

Extensión de la Edad de Bronce Nórdica.

A partir del 2700 a.C. el clima se hizo mucho más cálido, similar al del actual norte de Francia; aunque entre los años 850 a.C. y el 760 a.C. llegó un periodo más húmedo y frío que se hizo más extremo alrededor del 650 a.C. Este cambio climático, al principio de este periodo, trajo consigo una bonanza económica.

Si bien se hizo uso de la pesca y del marisco, y de la caza de animales salvajes (ciervos, alces, etc.), las fuentes principales de alimento eran la agricultura (trigo, mijo, cebada, uvas), y la ganadería (ovejas y cerdos). La agricultura se basaba en sistemas de tala y quema, de modo que cuando la tierra no daba más de sí debían ir a otro lugar y emplear la misma técnica. Además la ganadería sigue siendo la principal fuente de riqueza, de modo que la necesidad de buscar pastos y tierras conlleva una vida seminómada. Por el contrario, las élites, cuya riqueza y prosperidad se basaba en el comercio, se establecían en un lugar fijo.

Los asentamientos se reducen a granjas individuales centrados en una casa larga de dos pasillos en los primeros tiempos, y hasta de tres a partir del 1300 a.C. Se ubicaban sobre sitios elevados cercanos al mar. En las cercanías aparecen túmulos funerarios y cementerios. Los enterramientos se realizan tanto en urnas como en ataúdes de roble.

Las técnicas marítimas de navegación prosperaron, haciendo posible que el comercio se intesificara y que las élites pudieran hacerse con objetos de lujo traídos de lugares muy alejados. Los comerciantes del bronce nórdico vendían pieles y ámbar, quizá también esclavos, remontando las vías fluviales hasta llegar a las zonas próximas del Danubio para encontrarse con sus clientes del sur. Gracias a la ruta del ámbar que conectaba el norte con el resto de Europa, hubo un florecimiento artístico y cultural en Escandinavia, y los jefes locales crecieron en poder y opulencia, como lo muestran las sepulturas principescas de este periodo.

La religión parece basarse en la antigua religión protoindoeuropea de la que derivaron las posteriores religiones indoeuropeas, y encontramos en ella símbolos y elementos que están presentes en la religión nórdica posterior. Hay fuertes cultos de carácter solar. Se imaginaba al Sol recorriendo en cielo sobre un carro tirado por caballos, aves, serpientes o criaturas marinas. También hay evidencias de culto a una deidad femenina, una diosa de madre que probablemente sea la misma diosa Nerthus de la que habla Tácito. Parece haber rastros de un culto de tipo hieros gamos, es decir un matrimonio entre un dios y una diosa. El culto solar, ligado a carros tirados de caballos, es típicamente indoeuropeo. El culto a la diosa de la fertilidad, de la agricultura, probablemente sea una herencia de la población neolítica anterior a la llegada de los indoeuropeos. La religión de las gentes de la Edad de Bronce Nórdica contiene elementos de ambas culturas, la indoeuropea y la neolítica, elementos que luego heredarán sus descendientes, los germanos.

Encontramos rastros también de un culto solar asociado a un par de dioses hermanos o gemelos divinos, hijos de cielo, a los que se dedican ritos de fertilidad. Tácito los menciona como los dioses Alcis, adorados por la tribu de los naharvalos, y cuyo culto corría a cargo de sacerdotes vestidos de mujer (Magia y Religión Nórdicas, 53). A menudo las ofrendas de objetos votivos están repetidas, se hacen por pares. Por otra parte se sacrifican seres humanos y animales y se ofrendan joyas, armas y todo tipo de objetos en lugares acuáticos, incluidos ríos y pantanos. Probablemente el agua era vista como una zona de paso al mundo de los dioses.

Los lur

Los lur son instrumentos de viento fabricados en bronce muchos de los cuales han sido encontrados en los pantanos daneses. Hasta ahora se han encontrado 56 (35 en Dinamarca, 4 en Noruega, 11 en Suecia, 5 e el norte de Alemania y 1 en Letonia). Más tarde, durante la Edad Media, se fabricaron en madera y aparecen mencionados en las sagas islandesas. De estos instrumentos de madera los había de dos tipos, unos para la guerra, rectos, de aproximadamente un metro de largo, recubiertos con madera de sauce, y que se empleaban para reunir a las tropas y aterrorizar a los enemigos; los otros, recubiertos con madera de abedul, servían para reunir al ganado. Su uso ritual viene respaldado por las muchas representaciones de participantes en ceremonias portando este instrumento en los petrogriflos. Los lur son objetos que se ofrendaban por pares, pares que sonaban en la misma tonalidad. Su sonido era fuerte y penetrante. Quizá el cuerno del dios nórdico Heimdal, el Gjallarhorn, sea una reminiscencia de estos cuernos rituales. Heimdal hará sonar el cuerno, regalo de Odín, cuando, en calidad de vigilante vea a las huestes que combatirán con los dioses en el Ragnarök. El sonido del cuerno se oirá en todo el Universo.

Quizá los más populares son los tres pares de lurs que fueron encontrados en un pantano al norte de Lynge, en la isla danesa de Selandia. Son conocidos como los lurs de Brudevælte, y están en tan buen estado que aún se les puede hacer sonar. Sus longitudes oscilan entre el metro y medio y los 2,2 metros, sonando con tonalidades diferentes. Fueron construidos en torno al año 800 o 700 a.C.

Dos de los lurs de Brudevælte.

Lur de Maltbæk , Dinamarca.
Créditos: 1

Cascos ceremoniales. Los yelmos de Veksø

Los cascos ceremoniales adornados con cuernos eran usados también por otros pueblos como los celtas. Son cascos que no se usan en combate, sino en rituales y ceremonias. Los más conocidos son los famosos yelmos de bronce de Veksø, en la isla danesa de Selandia (Magia y Religión Nórdicas, 53). Se encontraron como ofrenda votiva en lo que entonces era un pantano. De nuevo nos encontramos ante una ofrenda que se realiza por pares. Los cuernos de ambos yelmos tienen formas en forma de S que recuerda a la de los lurs y a las cornamentas de los uros. Es posible que se usaran en el transcurso de ceremonias por sacerdotes con una importancia especial o como un medio para entrar en contacto con el otro mundo.

Yelmos de Veksø. Créditos: 2.

Yelmos de Veksø y objetos de la Edad de Bronce.
Créditos: 3.

Cascos semejantes aparecerion representados en las figurillas del tesoro de Grevensvænge (entre 800 a. C. y 500 a. C.), descubiertas en Grevensvænge, Næstved, en la isla danesa de Selandia. El tesoro consistía en siete figuras de bronce que seguramente estaban sobre un barco a imitación de figuras semejantes que se observan en los petroglifos de la Edad de Bronce. Las figuras se perdieron, pero se conserva un dibujo de cuatro de estas figuras, dos de las cuales posan arrodilladas portando hachas típicas de ese periodo y llevando cascos similares a los de Veksø, y que probablemente representen a los gemelos divinos y solares.

Dibujo de Marcus Schnabel de 1779 de cuatro de las figuras del tesoro de Grevensvænge.

El carro del Sol de Trundholm

Son frecuentes las representaciones del Sol sobre un carro arrastrado por caballos u otros animales. La más famosa de estas representaciones sea queizá la del famoso carro del Sol encontrado en una turbera de Trundholm, en la isla danesa de Selandia (Magia y Religión Nórdicas, 22). El conjunto es de bronce y oro, ha sido datado en el 1400 a.C., y puede admirarse en el Museo Nacional de Dinamarca en Copenhague. Mide unos 54 cm de largo. El disco solar es de unos 25 cm, y está dorado sólo por una de las caras. Probablemente representa al Sol tirado en un carro de ruedas de 4 radios que muestra su lado brillante cuando recorre el cielo de este a oeste y que vuelve de nuevo al este durante la noche cuando no se puede ver porque entonces muestra su lado oscuro. Probablemente se empleaba en procesiones en las que se imitaba el movimiento del Sol, y acabó siendo ofrecido como elemento votivo en el pantano.

Lado dorado del carro de Trundholm. Créditos: 4.

Animación que muestra ambos lados del carro de Trundholm

Petroglifos

Abundan en este periodo los petroglifos que nos muestran a guerreros a caballo y a pie portando escudos y lanzas, danzantes, gentes sobre barcos... Los barcos, a veces en auténticas flotas, aparecen con mucha frecuencia en esta imaginería, lo que nos da una idea de su importancia como medios de comunicación, y como símbolo del viaje al más allá. El comercio, de hecho, se intensifica gracias a las mejoras de la industria naval. El mar, lejos de ser una frontera insalvable, era una vía de comunicación que unía a la gente de toda la costa báltica.

Uno de los lugares más conocidos por sus petroglifos es Tanum, en el oeste de Suecia, donde han sido pintados de rojo (no se sabe si en su momento estuvieron pintados) para que se aprecien mejor.

Petroglifos de Tanum. Barcos.

Tanum. Barcos y danza ritual con hombres armados.

Tanum. Barca y animales

Tanum. Barcos funerarios. Créditos: 5.

Tanum. Serpiente. Créditos: 6.

Tanum. Dos barcos. Créditos: 7.

Tanum. Guerreros a caballo. Créditos: 8.

Tanum. Carro tirado por dos animales. Créditos: 9.

Petroglifo de Bornholm (Dinamarca). Barca solar.
Créditos: 10.

Petroglifo de Bornholm (Dinamarca). Cruz solar.
Créditos: 11.

Barcos de piedra

A finales de la Edad de Bronce, entre los años 1500 a.C. y 500 a.C., empezaron a construirse megalitos a base de reunir piedras que dibujan la silueta de un barco. Esta costumbre perduró en el tiempo y llegó incluso hasta el siglo X d.C. Estas construcciones tienen un tamaño variable entre algunos metros y los 67 metros de las piedras de Ale, en Suecia. En los extremos a veces se sitúan piedras más altas, a veces inclinadas, para que el conjunto se parezca más a un barco, con su proa y popa. Generalmente albergaban en su interior los restos incinerados de algún ser humano, por lo que se cree que representan barcos para llevar el alma del difunto al Más Allá. Sin embargo, no todos contenían restos, por lo que también se ha sugerido que quizá estuvieran relacionados con rituales asociados a la navegación.

Doble barco de piedra de Anund, Anundshog (Suecia).

Tumba de Tjelvar, Gotland (Suecia). Créditos: 12.

La chica de Egtved

El vestido de la chica de Egtved.
Créditos: 13.

En el túmulo de Storehoj, próximo a la ciudad danesa de Egtved, se hallaron en 1921 los restos de una muchacha de entre 16 y 18 años enterrada un verano del año 1370 a.C., en el interior de un ataúd fabricado con corteza de roble, orientado hacia el este. Su cuerpo estaba envuelto en una piel de buey. Junto a ella, en una urna de cerámica, se encontraron los restos de un niño de entre 5 y 6 años.

Se la conoce como la chica de Egtved. Era delgada, de un metro sesenta, su pelo era corto y rubio, y llevaba las uñas cuidadosamente recortadas. La muchacha llevaba un traje de lana que consiste en una falda corta trenzada que le llegaba hasta las rodillas, sobre la que se disponía un cinturón con un disco de bronce repujado, y una especie de blusa o corpiño con mangas hasta el codo. Al parecer era un atuendo muy habitual en la Edad de bronce. Alrededor de cada brazo llevaba un brazalete de bronce y en un ade sus orejas llevaba un pendiente en forma de aro pequeño. Junto a ella se encontraron un peine hecho de asta, un puzón de bronce, y los restos de una red para el cabello. A sus pies había un pequeño cubo hecho de corteza que contenía cerveza hecha con trigo, miel, mirto y arándanos. La enterraron junto a ramilletes de milenrama en flor, razón por la que sabemos que se la enterró en verano.

El enterramiento de la chica de Egtved. Créditos: 14.

Un primer estudio reveló el hecho sorprendente de que ni ella ni alguno de los objetos procedían de Dinamarca, sino que procedía de la Selva Negra en Alemania, habiendo ido y venido entre ambos lugares. Los ataúdes de roble, como el suyo, se empleaban sólo en ocasiones importantes. La muchacha, se supuso con los resultados de este primer estudios, habría viajado hasta Dinamarca para casarse con algún príncipe local, quizá como resultado de alguna alianza entre tribus. Pero más tarde se demostró que las muestras de ese primer estudio estaban contaminadas. En la actualidad se cree que la chica era de la región de Egtved, y que se movía entre lugares próximos debido a que formaba parte de una comunidad que practicaba la agricultura trashumante. Un nuevo estudio del año 2019 propone que la chica procede de Noruega o de Suecia.

Muchas preguntas giran en torno a la chica de Egtved. El disco de bronce que formaba parte de su cinturón parece representar al Sol, uno de los símbolos más importantes de la religión de la Edad de Bronce. ¿Era una sacerdotisa del Sol? ¿Qué relación tenía con el niño cuyos restos se encontraron junto a ella?

La mujer de Skrydstrup

La mujer de Skrydstrup.

El cuerpo de la llamada mujer de Skrydstrup data de aproximadamente el 1300 a.C., y fue descubierto en un ataúd de roble, lo que revela un alto estatus social, que fue enterrado bajo un túmulo cerca de Skrydstrup, al sur de Dinamarca. El túmulo formaba parte de un grupo de ellos. De hecho, se reconstrtuyó y se hizo más grande para albergar dos cuerpos de dos hombres que fueron enterrados, uno a cada lado de la mujer, y de los que desconocemos la relación que tenían con ella. Falleció con 18 años y tenía 1,70 metros de estatura. Era una mujer alta para su tiempo. La habían depositado encima de una piel de vaca. Su dieta había sido rica en nutrientes, estaba mejor alimentada que el resto de sus coetáneos y no padecía de caries.

Iba vestida con una blusa de lana de manga corta, con bordados en las magas y en el escote. A modo de falda llevaba una pieza de tela cuadrada que le llegaba hasta los pies, y que llevaba sujeta por un cinturón de lana, del que pendía un peine fabricado con asta. En las orejas llevaba varios pendientes de oro en forma de anillos espirales.

Algo que la caracteriza es el complicado peinado que lucía, similar al de otra mujer encontrada en la tumba de Hvilshøj. El pelo, de 60 cm. de largo, había sido peinado hacia adelante sobre una especie de almohadilla sobre el que reposaba. Lo llevaba ceñido por un cordón de lana. Sobre la frente llevaba el cabezo centrado de sien a sien. Todo el peinado estaba cubierto por una redecilla hecha con crin de caballo, sobre la cual llevaba una gorra de lana.

Según las investigaciones, la mujer de Skrydstrup procedía de Francia, de Alemania central, o de la región de Bohemia, en la actual República Checa, y habría llegado con 13 o 14 años al sur de Jutlandia, donde murió cuando ya tenía 18 años. Pero como ocurre con la chica de Egtved, estudios posteriores sugieren que las muestras están contaminadas, y que la muchacha de Skrydstrup era de la región.

El entierro de la mujer de Skrydstrup. Créditos: 15.

Como en el caso de la chica de Egtved, estamos ante un enterramiento de alguien de la élite, y se especula con la posibilidad de que, por una alianza entre tribus, la joven de Skrydstrup, viajó hasta Dinamarca para casarse con algún príncipe local. De nuevo estaríamos ante otra prueba más de la movilidad de la gente de la Edad de Bronce, y de los consiguientes contactos culturales entre regiones muy alejadas entre sí de Europa.

Las tumbas de Guldhøj y sillas plegables

Silla del enterramiento de Guldhøj.
Créditos: 16 .

Los enterramientos en troncos de roble ahuecados para la élite parecen haber sido algo típico de la Edad de Bronce Nórdica. Tres de estos enterramientos aparecieron en la ciudad danesa de Guldhøj. Dos de ellos encerraban los restos de dos adultos; otro, más pequeño, contenía los restos de un niño. El chico había sido envuelto en una piel de cabra negra. Junto a él se encontraron dos manzanas secas y una flecha. Uno de los ataúdes de los adultos fue robado. En el otro, que ha sido fechado en el 1389 a.C. se hallaron varios objetos de bronce: una daga, un hacha y un alfiler. Se hallaron asímismo dos cuencos de madera, uno de los cuales estaba remachado con tañuelas de estaño, una caja fabricada con corteza y una cuchara de cuerno.

El hombre vestía una prenda de lana, y se han conservado restos de dos sombreros, una capa o falda de tela, un zapato de cuero, y una prenda de lana que podría ser para las manos o para los pies. 

Pero el objeto más asombroso hallado en dicho ataúd, a los pies del hombre, fue una silla plegable, un objeto que claramente sólo pudo pertenecer a alguien de prestigio. Estaba hecha con madera de fresno y tallada con incrustaciones oscuras. El asiento era de piel de nutria. No es la única. Restos de hasta otras diecisiete sillas plegables, que desgraciadamente no se han conservado en tan buen estado de conservación como ésta, se han encontrado en Store Høj en el oeste de Jutlandia, en Suecia y en el norte de Alemania.

Lugares donde se han encontrado sillas
plegables de la Edad de Bronce.
Créditos: 17 .

En un túmulo de la Edad de Bronce, cerca de la ciudad alemana de Daensen, aparecieron los restos de una de estas sillas plegables. Las sillas plegables eran conocidas ya en Mesopotamia hace 4500 años. Se ha especulado con la posibilidad de que el diseño de estas sillas haya surgido de forma espontánea tanto en el norte de Europa como en Oriente; pero son muchos los especialistas que piensan que en realidad las sillas del norte de Europa son el resultado de un comercio activo con el sur, incluido Egipto, donde era muy habiutal el uso de sillas plegables. Quizá, se especula, algún comerciante del norte estuvo en Egipto sobre el 1400 a.C. y copió un diseño que se hizo muy popular en el norte de Alemania y Jutlandia.

En una congregación, con los demás sentados en el suelo, el que se sentara en la silla tendría, simbólicamente, un estatus social más elevado. Por eso hay quien afirma que estos pequeños y ornamentados asientos pertenecerían a jefes. Para otros, sin embargo, el resto de los objetos encontrados en la mayoría de los enterramientos no son objetos de lujo típicos de una élite guerrera, sino que son objetos más bien modestos. ¿Nos encontramos entonces ante objetos pertenecientes a líderes espirituales, a magos y brujos? ¿Son las sillas plegables de la Era de Bronce Nórdica un objeto mágico o religioso? No es descabellado si pensamos que las seidkonas, las sacerdotisas practicantes del arte del seid, realizaban sus rituales y trances sobre estrados o sobre sillas. Algunos amuletos en forma de sillas se han descubierto en las tumbas de estas mujeres junto a otros instrumentos propios de su oficio, como la vara o cayado mágico que portaban siempre con ellas. En la mitología nórdica Odín se sienta sobre un trono, el Hlidskjalf, que le permite ver lo que ocurre en los nueve mundos. Quizá el asiento sobre el que se asienta la seidkona no sea otra cosa que un símil de dicho trono, un sitial desde el que la vidente "ve" todo lo que existe, incluido lo invisible. Y quizá esa tradición mágica tenga sus raíces aquí, en la Edad de Bronce Nórdica, aunque no podamos saberlo con certeza con los conocimientos actuales.

La tumba del rey

Túmulo de Kivik.

Otro entierro famoso de la Edad del Bronce Nórdico, uno de los más grandes de Escandinavia de este periodo, es la llamada tumba del rey, un enterramiento del año 1400 a.C. cerca de Kivik, al sur de Suecia. El lugar del enterramiento es un túmulo circular de 75 metros de diámetro. En su interior se descubrió una tumba de unos 3,25 metros orientada de norte a sur. Estaba cercada mediante 10 lajas de piedra, cistas, de un metro de altura, algunas de ellas desaparecidas. Hay cuatro piedras a cada lado, y una en cada extremos. El conjunto estaba cubierto por tres grandes losas de piedra.

Siete de las ocho lajas que conforman los lados contienen petroglifos que representan personas, pájaros, peces y otros animales, barcos, un carro con ruedas de cuatro radios tirado por dos caballos, conducidos por una persona, armas típicas de la Edad de Bronce temprana, gente tocando el lur, y diferentes símbolos. Las personas representadas parecen participar de un elaborado ritual funerario cuyo centro habría sido la persona que ocupó la tumba.

Piedras de la tumba de Kivik. Créditos: 18.

Piedras de la tumba de Kivik. Créditos: 19.

Piedras de la tumba de Kivik. Créditos: 20.

Piedras de la tumba de Kivik. Créditos: 21.

Si nos fijamos en la tercera fotografía, en la primera de las piedras, parecen haber sido representados cuatro músicos, tres de los cuales tocan el lur, lo que imprime un aspecto ceremonial a la escena. Dentro de un objeto en forma de U, como si fuera un caldero hay dos figuas. Han sido interpretadas como músicos que tocan algún tipo de instrumento de percusión. En la fila inferior una serie de figuras parecen reunirse alrededor de lo que parece un altar o un caldero. Podrían representar a mujeres vestidas con una especie de hábito con capucha que quizá imite a los disfraces de pájaro de algunas diosas y personajes femeninos que más adelante aparecerán en la mitología como mujeres cisne, o las diosas Frigg y Freya, que poseen un traje de halcón que las permite transformarse y volar. Recuerdan también a ocho figuras de mujeres vestidas con un manto con capucha del tapiz de Oseberg, que fue encontrado en el barco funerario de Oseberg de la época vikinga.

Debajo, dos grupos de cuatro hombres están delante de una especie de estructura abierta que podría ser un tambor. No se sabe si son músicos, guerreros o sacerdotes. En el grupo de la izquierda un hombre armado lleva detrás de él a otros tres, quizás prisioneros que van a ser sacrificados. En el de la derecha, uno parece estar tocando un lur.

En la piedra de la derecha, en la misma fotografía, un hombre conduce un carro tirado por dos caballos. Era habitual que las ofrendas o las imágenes divinas, en época posterior, fueran transportadas en carros como éste. A su izquierda hay un grupo de cuatro hombres, tres de los cuales parecen portar armas. Degajo hay una hilera de lo que ha sido interpretado como un grupo de ocho mujeres con capa y capucha que siguen a un hombre que danza.

En otra galería se encontró otro enterramiento en una cámara de 1,2 metros de largo x 0,65 metros de ancho. Por sus reducidas dimensiones, fue llamada la tumba del príncipe. Había sido saqueada. Todo parece indicar que ambos enterramientos se produjeron a la vez. Investigaciones posteriores han encontrado restos de cuatro personas diferentes en el interior del túmulo, la mayoría adolescentes, y que fueron enterrados en diferentes periodos.

Debajo del túmulo se encontró un asentamiento de la Edad de Piedra. El sitio fue restaurado, pero desconocemos si esta restauración se mantuvo fiel a lo que se descubrió realmente.

Recursos multimedia

Un vídeo acerca de la Edad de Bronce Nórdica:

A la Edad de Bronce Nórdica le sucede la Edad de Hierro prerromana (Cultura de Jastorf).

Créditos Fotográficos

1: By Roberto Fortuna & Kira Ursem, Nationalmuseet, Danmark - http://samlinger.natmus.dk/DO/asset/3211, CC BY-SA 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=70082218

2: By Nationalmuseet, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=48035459

3: By Nationalmuseet, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=47971456

4: By Simon Burchell - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15549436

5: By Bjoertvedt - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=24653987

6: CC BY 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=392185

7: CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=462425

8: By QbA - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1032835

9: By Lidingo - Own work, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3718635

10: By Helga Steinreich - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15910491

11: By Helga Steinreich - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15910487

12: By Håkan Svensson (Xauxa) - Own work, CC BY 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1164061

13: By Roberto Fortuna & Kira Ursem, Nationalmuseet, Danmark - http://samlinger.natmus.dk/DO/asset/4368, CC BY-SA 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=70054424

14: By Nationalmuseet, Roberto Fortuna og Kira Ursem - http://samlinger.natmus.dk/DO/4850, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=47972130

15: Von Roberto Fortuna & Kira Ursem, Nationalmuseet, Danmark - http://samlinger.natmus.dk/DO/asset/4889, CC BY-SA 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=70054655

16: By Photographed by User:Bullenwächter - National Museum of Denmark, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=19851948

17: By Archäologisches Museum Hamburg, CC BY-SA 3.0 de, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=20844225

18: By Bengt A Lundberg / Riksantikvarieämbetet, CC BY 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=59772870

19: By Bengt A Lundberg / Riksantikvarieämbetet, CC BY 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=59767726

20: By Bengt A Lundberg / Riksantikvarieämbetet, CC BY 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=59781121

21: By Bengt A Lundberg / Riksantikvarieämbetet, CC BY 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=59771844

 

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