Prehistoria. El Neolítico

La cultura del Hacha de Guerra o Cultura de la Cerámica Cordada

Extensión de la Cultura del Hacha de Guerra.

Estamos ante una cultura enigmática que mantiene a los expertos en una continua polémica sobre su génesis y desarrollo. Surge a finales del Neolítico, entre los años 2900 a.C. y sobre el 2300 a.C., integrándose ya en el Calcolítico (La Edad de Cobre) y los comienzos de la Edad de Bronce, lo que la convierte en contemporánea de la cultura del Vaso Campaniforme, con la que interactúa. El espacio geográfico cubierto por esta cultura, que parece haberse originado en Polonia es muy amplio, y abarca desde el sur de Escandinavia, Dinamarca, Países Bajos, Polonia, el Báltico, el sur de Finlandia, Alemania, Centroeuropa, Rusia y el norte de Ucrania.

No es una cultura unificada. Es tan extensa que tiene muchas variantes locales y recibe muchos nombres; pero todas tienen características comunes, la principal de las cuales es la adopción de enterramientos individuales, en contraste con los enterramientos colectivos en megalitos que se practicaban anteriormente y en los que no se distinguen diferencias sociales ni de sexo. Pero ahora vemos una clara distinción de sexos que no estaba presente antes. Los cuerpos de las gentes de esta cultura se depositan, acompañados de cerámica, y adornos de conchas, brazaletes, etc en el caso de las mujeres, y de cerámica y un hacha o una maza de piedra en el caso de los hombres. Las mujeres son enterradas apoyadas sobre el lado izquierdo mirando hacia el este, mientras que los hombres son recostados sobre el lado derecho y la cabeza orientada hacia el oeste. En Suecia y algunos lugares del norte de Polonia, ambos miran al este pero las mujeres se apoyan sobre el lado derecho y los hombres sobre el izquierdo. Los enterramientos a veces se cubrían con túmulos.

Ejes y hachas de la cultura de la cerámica cordada.
Museo Estatal de Arqueología Chemnitz.
Créditos: 2.

A veces se emplea el término cultura de sepultura única para los asentamientos de Países Bajos, norte de Alemania y sur de Escandinavia. La variante continental suele denominarse cultura de la cerámica cordada, por su característica forma de trabajar la cerámica usando cuerdas para su decoración. Para la variante escandinava suele emplearse el término cultura del hacha de guerra, o cultura del hacha en forma de bote, por las hachas de silex que aparecen como ofrenda en los enterramientos, típicamente individuales como hemos dicho. También la economía difiere de unos lugares a otros. En Escandinavia eran agricultores; en Finlandia, en cambio, eran ganaderos a la par que cazadores-recolectores.

Se han encontrado asentamientos tan al norte que caen dentro del Círculo Polar Ártico, como las islas Lofoten o la ciudad de Tromsø. En Escandinavia no parece haber cambios violentos, los asentamientos no poseen recintos defensivos, y la sociedad siguió siendo de agricultores. Pero la llegada de los metales produjo cambios sociales importantes. Como en el resto de los territorios los enterramientos colectivos en megalitos fueron sustituidos por enterramientos individuales.

Cerámica y hachas en forma de barco
típicas de la Cultura de la Cerámica Cordada.
Museo de Historia de Estonia. Créditos: 3

Hachas. Rheinisches Landesmuseum Bonn.
Créditos: 4.

Todavía sigue siendo un enigma el origen de esta cultura. Algunos creen que se trata de un desarrollo local, sin intrusiones, de la gente de culturas anteriores. Pero cada vez gana más fuerza, debido a los últimos estudios genéticos, la hipótesis de que fueron elementos ajenos procedentes de la estepa póntica los que provocaron este cambio cultural. En un principio se pensó que era una cultura de pastores nómadas, pero se han encontrado huellas de asentamientos sedentarios dedicados a la agricultura del trigo y la cebada. Se hacía uso también de animales domesticados como bueyes, caballos y vacas. El uso de la leche de vaca está atestiguada desde el 3400 a.C. en los territorios de la cultura que lindaban con el norte de los Alpes. En la parte occidental de Suiza tenían rebaños de ovejas y utilizaban su lana. Por otra parte en las regiones costeras, el Báltico y la costa sueca, se aprovechaban los recursos marinos.

El arqueólogo danés Kristian Kristiansen sugiere que grupos compuestos por bandas de jóvenes guerreros de la cultura Yamna, donde habría nacido el protoindoeuropeo, migraron de forma masiva desde las estepas hacia el norte. Ellos serían los que habrían introducido los elementos culturales indoeuropeos, como los enterramientos individuales y con diferenciación de género. Antes del 3000 a.C. un brote de peste asoló Europa, lo que pudo favorecer el que estas bandas de yamnas ocuparan sitios en los que antes se asentaba población preindoeuropea.

Por los análisis genéticos parece que les acompañarían muy pocas mujeres yamna, y se especula con que estos jóvenes se habrían unido, voluntariamente o a la fuerza, con mujeres de las culturas locales con las que entraron en contacto, basadas en la agricultura. Habrían sido estas mujeres las que aportaron sus conocimientos sobre agricultura y cerámica, y las que habrían contribuido a la sedentarización y pacificación de estas bandas de pastores nómadas, convirtiéndolos en granjeros y agricultores. Estas mujeres neolíticas habrían dejado también su huella en el lenguaje. Las palabras asociadas con la agricultura presentes en las lenguas germánicas procederían de los lenguajes neolíticos preindoeuropeos que hablaban estas mujeres de la cultura de los vasos de embudo. El filólogo Edgar Polomé afirma que en el alemán moderno todavia se reconocen elementos no indoeuropeos que procederían mayoritariemante de dicho dichos lenguajes. La cultura de la cerámica cordada habría sido el lugar donde se habría originado el protogermánico y el proto-balto-eslavo.

En apoyo de esta teoría, el análisis genético de los restos de individuos encontrados en tumbas de la cultura de la cerámica cordada excavadas en Alemania muestra hasta un 75%, un porcentaje muy alto, de características comunes con las poblaciones yamna de las estepas. Un enterramiento de hace 4500 años se halló en la ciudad sueca de Linköping. Se encontraron allí los restos de un hombre, una mujer, y un niño, cerca del cual estaban también los restos de un perro. El estudio genético de los restos y de otros procedentes de Suecia, Polonia y Estonia muestra un componente genético que los relaciona con loa yamna y que no estaba antes en dichas regiones.

Enterramiento típico de un hombre en la Cultura de Fatyanovo, la versión más oriental de la Cultura de la Cerámica Cordada. Créditos: 5.

Vasijas que muestran las marcas de cuerdas para decorar procedentes del cementerio Lilla Beddinge, en Skåne (Suecia).

La Cultura de la Cerámica Cordada dio paso a la Edad del Bronce Nórdica.

Créditos Fotográficos

1: De Corded Ware culture-svg version.svg: Sir Henry (discusión · contribuciones)derivative work: Rowanwindwhistler (discusión) - Corded Ware culture-svg version.svg, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=38756293

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