Este tónico cordial es un excelente remedio contra la histeria (se la llegó a conocer como «agua antihistérica»), y todo tipo de trastornos nerviosos: ansiedad, angustia, espasmos, nerviosismo, estrés, vértigos. También resulta útil contra las indigestiones y los trastornos menstruales. Su efecto es casi inmediato y quienes lo toman rápidamente experimentan una mejoría y la sensación de sentirse bien. Por experiencia propia es uno de nuestros remedios naturales favoritos y no debería faltar en ningún botiquín casero. Es posible adquirirla en farmacias y boticas, pero como veremos más adelante es muy fácil elaborar una versión casera a partir de la fórmula de los monjes.
La fórmula de este cordial data de 1611, y se la debemos a un monje francés de la orden de los carmelitas descalzos, de ahí su nombre. Enseguida tuvo un gran éxito. En 1808 Napoleón mandó cerrar todos los claustros a excepción del monasterio carmelita en consideración a los beneficios que proporcionaba a la República el agua del carmen que elaboraban.
Todos los ingredientes se pueden encontrar fácilmente en un herbolario.