Más que palabras con… Juan Eslava Galán

“Hay que dudar de todo. Somos demasiado crédulos por vagancia. No nos enseñan a dudar y por eso gobiernos y gurus, políticos sociales o religiosos nos llevan al huerto”.

A Juan Eslava Galán tuvimos el inmenso gusto de entrevistarle en la primavera de 2018, en Tiempo de Hadas para World Press radio. Durante aquella tarde de radio, en nuestro estudio situado en pleno barrio de Malasaña, en el Madrid aún con reminiscencias de organillos y clavel en la solapa, de limpiabotas niño, o de señor bigotudo con bombín,  el autor de En busca del unicornio, premio Planeta 1987,  La Historia de España contada para escépticos, o El Catolicismo explicado a las ovejas, hizo gala de ese fino humor que a mi, personalmente me encanta, y con el que disfruto tanto al leer sus libros. (Esta entrevista la podéis disfrutar en Ivoox o YouTube). Juan, que a veces ha escrito sus obras bajo el pseudónimo de Nicholas Wilcox, es jiennense de nacimiento, como dicen ahora que también lo fue Jorge Manrique, o Manuel Fernández Muñoz, y en estos días acaba de publicar La Biblia contada para escépticos.

Ada G. Juan, ¿Cómo transcurrió tu niñez, la de esos años cincuenta que tan bien describes en muchas de tus obras, por ejemplo, De la alpargata al seiscientos? ¿Te gustaban el fútbol, el cine, los tebeos cuando eras pequeño?

Juan Eslava Galán. El fútbol nunca me ha gustado. Los tebeos, sí. Los de mi época Roberto Alcázar y Pedrín, El capitán Trueno, El cachorro…

P. Tu familia era una familia religiosa. ¿Ibas a misa, como todo buen español, los domingos y fiestas de guardar, o preferías corretear por las calles estilo Huck Finn?

R. Iba a misa, era la España nacional-católica. Y rezaba el rosario dos veces al día en el colegio y en casa. Demasiada misa para tan poco niño, que dice Terenci Moix.

P. ¿La pobreza, el hambre, la falta de libertad, hace artistas?

R. No lo creo. El artista nace  de algo de talento congénito  al que se le añade  mucho trabajo.

P. Tu fuiste un muchacho andaluz, que en los años sesenta se marchó al Reino Unido a proseguir sus estudios. Para tí sería como para Atreyu, el personaje de La Historia interminable, de Michel Ende, llegar al reino de Fantasía. ¿No? 

R. No exactamente porque yo llevaba años viajando los veranos por Europa (era fácil entonces hacer autostop) y ya estaba acostumbrado a la diferencia cultural y a la convivencia con extranjeros. Desde luego había un abismo entre España y el resto de Europa.

P. Juan ¿por qué ahora La Biblia contada para escépticos?

R. Nunca he creído en Dios que yo recuerde. Ni siquiera cuando hice la primera comunión que por cierto fue sacrílega (lo he relatado en un cuento). Soy agnóstico desde que tengo memoria. Sin embargo siento un gran aprecio por la Biblia como obra humana y lamento que casi nadie la conozca entre nosotros, los educados en países católicos, porque creen que es un libro religioso y no saben lo que se pierden . La Biblia es en realidad una biblioteca y en ella hay libros aburridos, pero otros son divertidos, sabios, interesantes, entretenidos y buena literatura. En mi libro intento convencer a los que no creen en ella para que la lean. Es literatura.

P. Bajo tu punto de vista, ¿dónde colocarías  la Biblia, en el estante de Ficción o en el de No ficción? 

R. Ficción.

P. ¿Escribir sobre la Biblia es muchísimo menos peligroso que hacerlo sobre El Corán? ¿ Por qué la Biblia puede tolerar el tratamiento caricaturesco sin peligro para los autores, tipo Charlie Hebdo, y por el contrario, con El Corán hay amenaza real de muerte?

R. El Cristianismo experimentó en el siglo XVIII la experiencia de la ilustración que deslindó delito de pecado; el Islam no ha tenido esa ilustración y todavía une pecado a delito.

P. Cuando hace un año, durante la Semana Santa de 2019, ardió Notre Dame de Paris, no fueron pocas las voces que se alzaron contra el  importante desembolso que iban a suponer las obras de restauración de la catedral parisina. Estas voces tan críticas contra la iglesia católica, pedían donar ese dinero a las personas más desfavorecidas del mundo. ¿Que se mueran las catedrales, entonces? 

R. Desde luego que no. Debemos mantener las catedrales. Son un capítulo muy importante de un legado cultural al que jamás deberíamos renunciar.

P. Juan, ¿Porque escribes preferentemente para escépticos? La pregunta no va en absoluto, exenta de ironía, claro. ¿Dudar es la cualidad del seso bien formado?

R. Hay que dudar de todo. Somos demasiado crédulos por vagancia. No nos enseñan a dudar y por eso gobiernos y gurus políticos sociales o religiosos nos llevan al huerto.


P. Juan ¿Qué está pasando en España? ¿Estamos como dice Yolanda Fuentes, la ex responsable de Sanidad en la Comunidad de Madrid, apurando los últimos minutos del Titanic?

R. Claro que no. Todo esto pasará. Desde luego va a pasar factura a los que ahora son jóvenes que heredarán una deuda enorme y muchos servicios que no podremos mantener. Eso es lo triste que una generación va a vivir peor que la de sus padres.

P. Juan, tu y  Almudena de Arteaga en Conversaciones en la Catedral, en Burgos. Cuéntanos un poquito más acerca de este fantástico evento.

R. Conversar con Almudena, una mujer y una escritora a la que tanto admiro, en la capilla de la catedral de Burgos ante unos burgaleses atentos y encantadores. Es uno de esos momentos de tu vida que te dejan un recuerdo imperecedero, una especie de plenitud y te hace pensar que vale la pena todo el esfuerzo que requiere ser escritor.

P. Para terminar, ¿cuándo y dónde tienes proyectado presentar tu último libro La Biblia contada para escépticos?

R. En ninguna parte. Hago las entrevistas por mail o por teléfono. No salgo de casa más que a un breve paseo porque soy persona de riesgo por partida doble (anciano y trasplantado).

Gracias por tus palabras, por tu tiempo, y por tus libros, Juan Eslava Galán. Cuidate.

Ada García

Más que palabras con… Gerardo Alonso Zahonero

“RECIENTEMENTE HE PUBLICADO EL LIBRO ODONATA, UNA OBRA DE TEATRO EN VERSO QUE HABLA DE LA SOLEDAD, ALGO A LO QUE SE ESTARÁN VIENDO FORZADAS MUCHAS PERSONAS EN ESTOS TIEMPOS”.

Gerardo Alonso Zahonero, Madrid, genial ilustrador de libélulas encantadas, hadas, hombres-bosque, oleajes a pie de lienzo, guerreros de la noche y soldados de la bruma. Además es un Poeta, con todo lo onírico, majestuoso y mágico que entraña esta palabra. Poeta y dramaturgo. Casi nada. Gerardo habla suavemente, nunca le he visto interrumpir a nadie, ni durante los programas, ni entre amigos. A veces escucharle serena, y otras veces piensas que lo que un artista tiene que decir, lo dice muchísimo mejor con sus obras. Más que palabras, la nueva sección de entrevistas de Tiempo
de Hadas inicia con Gerardo, el poeta, el ilustrador, su nueva temporada. Que ustedes lo disfruten bien.

P. Gerardo, la pregunta es inevitable: ¿Qué es para tí el Arte? ¿Eres antes poeta, o ilustrador?

R. Para mi cerebro el arte es la capacidad que tenemos los seres humanos de hacer algo que sea sustancialmente creativo e innovador, para lo cual se necesita una calidad técnica remarcable y el empleo normalmente de una buena cantidad de tiempo para poder desarrollarlo. Es algo tan maravilloso y preciso como las obras de mármol de Bernini y los versos de Espronceda.
Para mi corazón el arte reside en cualquier cosa que pueda parecerte hermosa, independientemente de si es algo considerado normativamente bello, creativo o majestuosamente bien elaborado. Es algo que puede residir en los colores del dibujo de un niño que usa por primera una nueva caja de lápices y en las proporciones áureas de una rosa floreciente antes de que llegue el otoño. Soy antes persona que cualquier otra cosa, de clase trabajadora.

El artista madrileño Gerardo Alonso Zahonero

P. ¿Qué recuerdas de tu infancia? ¿Fuiste un niño feliz? ¿Crees que la infancia es el castillo de hadas al que volvemos siempre cuando de adultos, las cosas no nos van tan bien?

R. De mi infancia recuerdo muchas cosas, casi tantas como las que habré olvidado. No era un niño especialmente feliz, pero cualquiera de las alegrías que he vivido han hecho que el resto de circunstancias merecieran la pena. En mi caso considero que el castillo de hadas al que puedo volver siempre que la realidad me golpea y me abate fue construido lentamente a lo largo de los años, la primera piedra la colocó aquel niño que fui y lentamente se ha ido construyendo a lo largo de los años, creo que la mejor de las fortalezas mágicas no solo depende de la solidez de sus murallas, también es necesario que posean floridos jardines y rincones oscuros donde las ninfas y los monstruos puedan crecer y convivir para mantener la
magia con vida.

Magnífico dibujo de Gerardo AZ. ¿Será este niño el artista? ¿Vosotros que pensáis?

P. ¿Recuerdas cuando comenzaste a dibujar? ¿Y a escribir poesía?

R. Imagino que empecé a dibujar la primera vez que cogí un lapiz de colores, una tiza o algo similar. Seguramente mi madre sea la que realmente recuerde a qué edad fue.

R. Comencé a escribir poesía, versos sueltos, cuando sentí que se me rompía el corazón por primera vez, e intente pegar aquellos fragmentos con palabras. Tendría diez u once años y muchos pedazos que juntar.

P. El pintor hiperrealista norteamericano Richard Estes, dice que lo improbable maneja nuestras vidas. ¿Para tí esto es o no cierto?

R. Yo creo que lo improbable nos puede cambiar la vida, pero lo probable es lo que la maneja. Pienso que lo más probable para una persona que nace en el seno de una familia económica y emocionalmente sana, es que tenga acceso a formarse en el ámbito que quiera y que sea capaz de desarrollar su vida a su gusto, esquivando las malas rachas que pueden ocurrir a lo largo de la vida de cualquiera; lo más probable para alguien que nace en un estrato social bajo es que termine su vida en ese mismo estrato por mucho
que se esfuerce por salir de el.

P. Gerardo ¿cuales son tus musas? ¿Dónde encuentras la fuente de tu inspiración?

R. Dejando aparte a las Odonatas, mis musas residen en cualquier lado. Aparecen tras un paseo por la playa o ver atardecer en el monte. Aparecen con los truenos y el olor de las tormentas y tras el rastro de una lagrima cayendo por la mejilla. Creo que las musas están por cualquier lugar solo hay que fijarse bien y no asustarlas.

P. ¿Crees que el Arte en nuestra época está hiper valorado? ¿Nada que ver con el Mundo Antiguo, Renacimiento, o Impresionismo? ¿Qué hay mucha estafa y mucho Traje nuevo del emperador, según el cuento de Andersen?

R. Creo que hay formas artísticas que a mí me parecen sobrevaloradas dentro del arte moderno y el arte contemporáneo, pero también las hay maravillosas. El lado negativo es que a veces parece que se da valor a cosas que no parecen haber sido hechas con esfuerzo, habilidad o sentimientos. El lado positivo es que hay gente que sigue creando, y están por cualquier lugar, escondidos, trabajando, solo por el placer de crear.

P. ¿Por qué en España merece tan poco, y es tan desagradecido ser artista?

R. El arte es algo muchas veces subjetivo y aunque siempre hay obras de las que es difícil dudar de su calidad artística no suelen ser la mayoría. Vivimos en una sociedad capitalista en la que es necesario ganar dinero para cambiarlo por bienes o servicios que nos permitan vivir y el arte muchas veces no tiene un valor económico que pueda cuantificarse y no se considera un servicio básico para la vida de las personas. Por esto es muy complicado a veces que las habilidades artísticas de una persona le generen los
ingresos necesarios para cubrir sus necesidades básicas y seguir desarrollándose como artista, en cualquier parte del mundo y en España en concreto. Si que es cierto que muchas veces se valora más poseer un modelo mejor de Smarthphone aunque cueste 500 euros, que gastarse 20 euros en un libro o 150 en una obra original de un artista

Odonata. Poesía ilustrada y teatro en verso. Una maravilla de trabajo que recomendamos muy insistentemente desde aquí.

P.¿Cómo ves la actualidad?

R. Cada vez la veo más desde la barrera, me siento muy ajeno a la manera de ser que me transmiten las personas. Tengo la sensación de que la socieda d lleva guardando mucho tiempo odio hacia el prójimo y que se carece de empatía.

P. La nana del Hada Blanca cuyo borrador, he tenido el placer de leer hace poco, me parece sencillamente sublime, con un desenlace impactante donde los haya. Sé que no te gusta hablar de proyectos nuevos por si se gafan. Si ahora te apetece ¿Qué últimos proyectos, obras, sueños has puesto en marcha? Háblanos de ellas.

R. Recientemente he publicado el libro Odonata donde he recopilado poemas e ilustraciones de 3 años y una obra de teatro en verso que habla sobre la soledad, algo a lo que casualmente se estarán viendo forzadas muchas personas en estos tiempos de aislamiento social en los que vivimos. He realizado una portada para un amigo y algunos encargos mas que han ido saliendo sueltos.
Como bien has dicho tu ahora estoy trabajando sobre la obra La nana del Hada Blanca en la que aun tengo que desarrollar el estilo de las ilustraciones y después crearlas. De lunes a viernes tengo un trabajo que no está relacionado con actividades creativas cuyo salario me permite comer y dormir bajo techo con dificultades, el tiempo restante de mi vida intento emplearlo en construir ese castillo mágico del que hablábamos antes
para que no se venga abajo.

P. Gerardo, ¿para ti qué es el éxito?

R. El éxito es conseguir aquello que deseas, no necesariamente tiene que ser algo ostentoso. El éxito puede ser acabar de escribir una obra y que te guste el resultado.

P. ¿Qué cosas importan a Gerardo Alonso Zahonero?

R. Como dijo Cernuda:
Porque en la vida no hay más realidades que éstas:

Un destello de sol, un aroma de
rosa, el son de una voz; y aun así de vanas y efímeras son lo mejor del mundo, lo mejor
del mundo para mí.

De manera más prosaica me importa que mis seres queridos estén bien y llegar a fin de mes, me imagino que como a cualquier persona.

P. Ser poeta no es una ambición mía. es mi manera de estar solo, dijo el gran poeta portugués Fernando Pessoa. ¿Qué opinas tú?

R. Me parece una muy bonita manera de estar solo.

P. Por último, dime el nombre de un artista que te haga estar a gusto allá donde fueres.

R. Hay muchos, pero sobre todo intento que me acompañe la música y la poesía. Considero que tengo unos gustos amplios y no se me ocurre un solo artista, si no cientos.

Ada García.