Más que palabras con… Maite Lorenzo

Albacete Al día. Maite, ¿cuándo descubriste que querías dedicarte al Arte Dramático?

Maite Lorenzo. Descubrí cuando lo importante para mí era el Arte Dramático, la interpretación, te puedo decir que de muy pequeña. Y luego cuando empecé en la escuela, y algunas de las profesoras, que eran monjas, una de las hermanas que era una apasionada de la poesía y el teatro, fue como abrir una ventana hacia un mundo que decías esto es mi casa, esto es mi casa. Si, yo creo que fue ahí, en la primera infancia. Pero seguramente, pasa como a todos, ¿no? que de pequeños si tenemos claro lo que somos, y luego la vida nos va embrollando en otras historias.

P. Cómo actriz, ¿cuales son tus referencias?

R. Bueno, en cuanto a actriz las referencias que tengo son el Estudio 1. Todas las semanas había una obra de teatro maravillosa, en la primera cadena de la tele , solamente había una cadena, porque aquí, a Eibar, el teatro como tal no llegaba, solo llegaba una compañía de varietés y así.

P. ¿Eres actriz un poco gracias a la tele, entonces?

» En la tele de mi generación abrías la tele y veías teatro»

R. Y claro, yo era muy pequeña y tampoco me iban a llevar aver esas cosas. Pero ver a José Bódalo, Inma de Santis, Lola Herrera, Lola Gaos, Sancho Gracia, José María Rodero, Manuel Galiana, es que todos, todos, era maravilloso. Y Calígula, y bueno, muchísimas obras de teatro, que ahora por la memoria me puede fallar, y no quisiera dejarme a nadie. Pero yo creo que Estudio 1 fue los grandes maestros de la generación de mi edad. Yo ahora mismo tengo 60 años, y seguro que mucha gente que me lea, va a sonreír y decir «¡qué razón tiene!» Y nada que ver con la televisión de ahora. Entonces fíjate que teníamos una televisión mucho más culta que la de ahora. Abrías la tele y veías teatro. Maravilloso. A partir de los diecisiete empecé con el teatro para aficionados, por aquí. En Aibar, en Ermua, y tuve la oportunidad de asistir a unas poquitas clases como alumna de Paco Obregón. Un maestro impresionante que venía a Ermua a dar clases de interpretación una vez a la semana. Yo entonces tenía veinte años y era como ver a uno de los grandes de Estudio 1, sin duda. Y luego haciendo teatro; haciendo teatro en grupos de aficionados aprendes mucho. Aprendes cosas que no sabes ni que vas a aprender: carpintería, a coser, yo qué sé. A imaginarte todo desde el principio, a montar los textos, todo tan creativo… Y sobre todo lo que yo he aprendido en este camino, rodearte de personas que, juntos y bien afinados, como una guitarra que está bien afinada, que todas las cuerdas estemos mirando hacia la misma dirección, que es el bien del espectáculo. Y el bien del grupo, que todo sea crecer. Y una vez que llegas a ese punto es una delicia absoluta.

P. Maite. Después de estos dos últimos años tan atípicos, ¿crees que hemos salido mejores tras pandemias y confinamientos?

R. Tema pandemia. ¡Buah, qué complicado! Ha sido tan brutal que si son, a nivel individual, conscientes de lo que hemos vivido.Pero lo que si te puedo decir es que así, a nivel particular, y siendo un poco surrealista, que lo sé. Quitando toda la angustia, todo el miedo por los padres, todo aquello de estar encerrados, el miedo a que se pongan enfermos, ponerles la comida en la puerta… quitando todo aquello, también he descubierto la paz, una paz total, una paz inmensa. Ya te digo que es surrealista, pero es que es mi vivencia. Y también he aprendido una cosa que tampoco la comprendo, pero es como si se me hubieran quitado los miedos. Como si este miedo tan grande de alguna manera, ha conseguido quitarme todos los demás miedos. Creo que me ha hecho más valiente.

P. ¿Qué es para tí hoy por hoy el teatro?

«Hacer teatro es como saltar en un paracaídas que no sabes si se va a abrir o no»

R. ¿Lo que es el teatro para mí? Pues el teatro es la vida. Creo que todo el mundo tendría que tener la oportunidad de hacer teatro, aunque sea una vez. ¿Sabes lo que es ser otra persona? Con otro punto de vista, que tal vez nunca lo quieras, nunca te interese. Pero lo estás viviendo. Te ayuda mucho a tener empatía, también. Y a tener autoestima, te ayuda al compañerismo, a trabajar en equipo… estás desnuda delante de las personas cuando estás en un escenario, aunque estés con un montón de ropa. Pero estás ahí, y te la juegas. Es como saltar con un paracaídas que no sabes si se va a abrir o no.

P. Háblame de de La Red teatro. Del Amor brujo de Manuel de Falla donde formaste parte del plantel de actores, en 2021.

R. La Red teatro, ahora en diciembre vamos a hacer seis años desde que la formamos. La formamos dos personas, somos el núcleo, Juan Macano que es trabaja en Cadena Ser Eibar, es locutor, y yo. La formamos porque queríamos hacer algo. Ya habíamos hecho teatro juntos unos años antes, antes de 2013 cuando se rompió. Y bueno, nos queda pendiente al volver a intentarlo. Y esta vez ha sido fantástico. Como te digo, las cuerdas de la guitarra suenan afinadas, por lo menos en el aspecto humano que es importantísimo. Y ahí comenzamos con La Red teatro, y hemos hecho El Oximorón de la abuela, Los pioneros del chocolate, micro teatros, comedietas que hacemos por los bares, y por hogares del jubilado que nos están dando muchas alegrías, y bastante experiencia porque son actuaciones complicadas; actuamos en la calle, actuamos en cualquier sitio y nos encanta. Y luego hemos hecho Los olivos pálidos, que llevamos ocho funciones y estamos enamoradísimos de esa obra. Ahora estamos montando Vida que estrenaremos, Dios mediante, el dieciséis de diciembre en el anfiteatro de Ermua.

P. Y de tu relación con Lorca, ¿cuándo comenzaste a ser lorquiana?

«Federico está en mi vida porque me lleva al Sur»

R. Federico está en mi vida desde que tengo uso de razón porque me lleva al Sur. me lleva a las tierras de Murcia, de Jumilla, de dónde era mi abuelo y ahí iniciamos una relación muy bonita, muy bonita, muy importante en la distancia. La vida nos separó mucho y el amor nos acercó mucho, y con Federico siempre vuelo hasta el Sur, es como si el Sur entrará en mí. Cuando he investigado, hemos investigado porque hemos trabajado en cosas de Federico, ahora Los Olivos es Federico, y en los recitales está siempre presente, para mi Federico es la libertad, es la pena de lo que pasó, y de alguna manera intento poner mi granito de arena para que su memoria no se pierda nunca. Que no se pierda esa alegría, y esa imaginación tan maravillosa que tenía, y que tiene, porque eso esta escrito y estará siempre. Y es una pequeña manera de hacer homenaje a todas las personas que cayeron en algo que nunca tenía que haber ocurrido. Y que te voy a decir, Federico es puro amor, pura alegría y puro arte.

P. ¿Y El amor brujo, de Manuel de Falla?

R. Fue un proyecto que tenía el director de orquesta Pedro Palacil, que es in director de orquesta ibarrés, y contó con nosotros para hacer los personajes de la gitana, y el gitano, y lo preparamos con muchísimo cariño, con muchísimo amor, y te digo Ada que estar metidos en el escenario dentro de la orquesta como si fuéramos parte de ella, nos daba, al mismo tiempo una impresión, y una emoción increíble. Luego tuvimos la ocasión de conocer a la cantante, Cristina del Barrio, que igual me equivoco y te digo soprano y es mezzosoprano, pero es un encanto.

P. Naciste en Eibar en 1962. ¿Cómo fue la infancia de una niña en la Euskadi de los Años de plomo? ¿Qué recuerdas de aquella época?

R. Yo nací en enero de 1962, el diecinueve de enero, y como te he comentado soy una niña de barrio. Nos hemos criado jugando mucho en el campo, en el monte, entre árboles, entre castaños, jugando mucho. Y eran unos años en los que mi primera infancia el tema político no existía. No tengo ningún recuerdo de nada de eso. Solamente de jugar y ver la tele. Nos apasionaba ver la tele, los Estudio 1, los Hanna Barbera, los Disney… y luego ya en mi adolescencia tuvimos conciencia de muchas cosas. Yo recuerdo mucho el tema antinuclear, que era malo, y ahora ya no estoy segura de nada con todo lo que está pasando en el mundo. Y si que empezó a enrarecerse el ambiente, las manifestaciones..; creo que se juntaron muchas verdades y muchas mentiras, y que hubo mucha gente que sufrió en muchos sitios. Y me da mucha pena. Yo es que soy una persona que me considero intercionalista, no creo en las fronteras. Tampoco creo en las razas, y casi no creo en los géneros. Creo que somos personas que todo el mundo tiene derecho a vivir y a ser felices. Y a la libertad. Y sé y soy consciente de que mi libertad termina donde empieza la del siguiente ser humano que está junto a mí. Aquellos tiempos fueron tiempos que por una parte me pillaron en la juventud, que la juventud es muy bonita, pero sí que había miedo. No sé, eran tiempo difíciles, y que hubo sufrimiento. Que me da mucha pena, y que hubo gente que hizo las cosas muy mal, imagino que por todos los sitios. Y gente que fue mártir y que lo pasó también muy mal. Así que espero que aprendamos y que no vuelva nunca la violencia. Y ojalá que se termine en todo este bendito planeta.

P. Antes de hacer mutis por el foro, Maite dime en dónde podemos verte, qué obras estás haciendo en la actualidad, y qué vas a hacer próximamente.

R. Bueno pues estrenamos Vida, el día dieciséis de diciembre en Eibar. Estamos muy ilusionados, estamos trabajando muchísimo, y como va a ser un estreno estamos con la incógnita de que va a pasar, si va a gustar, si vamos a conseguir trasmitir lo que queremos decir… con todas esas mariposas en el a estómago, y con la cabeza llena de ideas. Y de trabajo por hacer que queda mucho trabajo todavía y poco tiempo. Y luego tenemos Los olivos pálidos que estamos super enamorados de Los olivos, Lo hicimos hace un par de viernes en Soraluce por octava vez, y estamos esperando a ver si se concretan nuevas actuaciones que, bueno los olivos es una maravilla. Además el formato grande llevamos a Enrique El Vaca como guitarra y a Nerea Ariznabarreta pianista en directo que eso es un plus fantástico. Luego estamos Juanma como Federico García Lorca, y yo como Frasquita Alba Sierra, la mujer en la que se inspiró Federico para escribir La casa de Bernarda Alba. Y creo que hemos conseguido una atmósfera muy bonita en Entrevidas que es ahí en donde se reunen los personajes.

Ella es puro teatro. Lo acaba de demostrar sobradamente. Y en la acepción más soleada y grandiosa de la palabra TEATRO. Gracias Maite, un maravilloso placer hablar contigo. ¡Mucha mierda!

(Para quién no lo sepa, le informo de que desear buena suerte en el ambiente teatral,y ante el estreno de una obra, dicen que da mala suerte. Sin embargo decir «mucha mierda» viene de los tiempos en los que el público se desplazaba hasta el teatro a caballo, o en coche de caballos. Si había mucha caca de caballo en la puerta del teatro significaba que el teatro estaba lleno, y que por lo tanto la obra había sido un éxito).

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