Cuentos en primera persona.

Caperucita Roja.

Estaba yo tan feliz de la vida a última hora de la tarde jugando con mi Barbie japonesa, cuando los gritos de mi madre me llevaron a dar un salto tremendo por encima de la colcha de terciopelo rojo sangre.

-Niña, niña, vete a comprar huevos de gallina para la cena de tu padre, que los dos que quedan De camino te vas a casa la abuela y le llevas esta terrina de sopa, estos pestiños, y esta botella de anís La Castellana. ¡Ale! Y no tardes que mira que hora es y hay luna llena.

¿Eh?Yo, que no tenía la más mínima gana de que me comiese un lobo, o incluso un hombre lobo, me puse bastante farruca y le dije a mi madre que fuese ella, con todas las letras.

– Vendrán los servicios sociales y te quitarán mi custodia. Mandar a una niña de diecisite años a hacer recado a estas horas…

-te recuerdo que estamos en el siglo xiv y aun falta muchusimo para los servicios sociales. oh, pero y mi barbi

?es una paradoja spacio tiempome fui, no sin nates hacerle saber a mi madre que aqueula tianroa no duraria m,ucho puesto que en cuanto cumpliese los 18 años me escaparia en un barco a otros esapcios tiempos en edonde los niños y adolescentes, asi como los demás humanos tuveisemsos derechos. ea.

Bueno, pero que no se te olvide ponert la caperuza y peinate que mira que pelajos.

Era en efecto la ultima hora de la tarde y la rotunda belleza de aquella luz, de aquel cielo azul a llamaradas rojas, rosa, y bronce, estallaban alrededor de una luna enorme fantamagorica, irreal, una luna como un ojo de cristal en el rostro inm,enso de la noche. Y etrnonces la sublime belleza de cielos y bosque, de arroyos y montañas al anochecer, me desoitó cpmpletamente de mi comentido y cuando me vine adar cuenta estaba en un lugar insospechado. Un claro de luz blanca y dorada, y los perfumes de la noche que ya avanzaba me estremecían. De pronto apareció un muchacho muy alto, atractivo y bastante, bastante peludo. Al sonreír sus colmillos blancos relumbraron con brillo de espejo.

-Hola,

-hola

-que haces

-yo>? pues aquí, paseando… ¿Y tu?

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