LA MERIENDA

la señora Bettsy y su hija la distinguida señorita Lucila Bellamy

-¡Oh, que alegría! ¡Cuánto tiempo sin vernos, queridas!

-Y que guapas están ustedes señoras!

señora harvey usted tan amable

pensaba que había muerto

oh, no, aún me qudean muchas balas en la recamara, señora Bellamy

sabe usted quien s eha muerto. el señor lordley, y la señora Grimshaw

los pobres, es que ya eran muy vijecitos,

si verdad

pues nada pasen pasaen y pongase cómodas, los damas primero y el resto de invitados pronto llegaran

siéntese aqui larededor de la mesa,

les presento a la señora Soraya Crowley, es escritora, medium, y sabe leer el tarot

oh, que emocionnate

si si, encantada

yo prefiero el termino conectante mejor que medium, ese término esta ya algo trasnochado. yo soy conectadora

oh, que miedo

silencio, las personas aqui reunidas si hay alguien sensible y dado a la histeria le ruego que por favor, salga. Siéntese ustedes, póngase cómodas.

Todo el mundo se acomoda en un sillón alrededor de la mesa, una vetusta tabla redonda de considerables dimensiones, alrededor de la cual, se han encedido velas de diferente tipo y tamaño. El resto de la sala permanece a oscuras. Sobre la mesa cuelga una lámpara de cristal verde absenta, cuya bombilla arroja una mortecina luz amarillenta, que más que iluminar vela los difusos contornos de los invitados. Además le da un aspecto bastante turbador a sus expectantes rostros.

-Silencio, por favor. Misis Crowley va a comenzar la sesión…

-Las manos, junten las manos, pongalas sobre la mesa, unidas. Todos.

-Perdone misis Crowley, pero yo tengo alergia en la piel y no me es posible

-¡Silencio! Siento una presencia….

-Dios mío, qué miedo, de verdad

-Quién está ahí?

-Yo quería hablar con mi difunto marido Jonas Fellow. Sobre el tema de la máquina de escribir. Algunas noches escucho su tecletear y no hay nadie escribiendo. No es que me de miedo, no, es que me tiene harta con tanto ruido. De vivo lo soportaba pero ahora ya es que pasa de castaño oscuro. Este hombre aún después de irse al otro mundo se cree que va a ganar el premio Pulizter.

-Jonas, Jonas, qué te ocurre? Porque no te has ido ya? Porqué permaneces aquí en este mundo que ya no es el tuyo, escribiendo como si tal cosa?

No, no le dirá nada. Bastante poco caso me hacía a mi de vivo. Digale que le voy a tirar la máquina y sntas pascuas

Lo que escribo es una historia de misterio.

Una historia de misterio que ocurrió de verdad, y que al protagonista lo conocen ustedes.

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