Por que Tiempo de Hadas

Por varias razones, porque estas criaturas mitológicas no siempre son las dulces y empalagosas criaturas que nos vende la edulcorada industria del ocio infantil; y por el contrario, —cualquiera que conoce bien el folclore sobre estos y otros seres feéricos lo sabe bien—, pueden resultar inquietantes, peligrosas y hasta letales; porque en un mundo aséptico y anodino como el que nos imponen es necesario rescatar el lado mágico de la vida; y ¿por qué no? porque me llamo Ada y este es mi sitio y mi tiempo, un lugar para hablar de mi libro, de mi programa de radio, de las cosas que me gustan, de la cultura y del arte, de la buena literatura, del cine… un espacio propio al que te invito a entrar.

5 opiniones en “Por que Tiempo de Hadas”

  1. Totalmente de acuerdo; pese a que hay narraciones y cuentos donde se les describe de forma amable, la gente de los países donde existen mitos y folclore sobre el “pueblo invisible”, como se llama en muchos lugares, teme a estas criaturas. A menudo se les atribuían enfermedades, secuestros, y todo tipo de tropelías. Así que de seres empalagosos y chiripitifláuticos, nada… Eso sí, son personajes que evocan un mundo plagado de espíritus naturales, arcaico, extraño, donde todo es posible.

  2. Desde Irlanda, la tierra de las hadas, os mando esta bendición a todo el equipo de Tiempo de Hadas, del que tengo el honor de formar parte.
    “Que el camino se despeje ante tus pasos. Que el viento sople siempre a tus espaldas. Que el sol brille cálido sobre tu cara. Que la lluvia caiga suavemente sobre tus campos y, hasta tanto volvamos a encontrarnos, que Dios te lleve en la palma de su mano.
    Que vivas por el tiempo que tú quieras, y que lo hagas plenamente. Que olvides las cosas que te entristecieron, pero siempre recuerdes aquellas que te alegraron. Que olvides a los amigos falsos y recuerdes a aquellos que permanecieron fieles.
    Que olvides los problemas que ya pasaron, pero siempre recuerdes las bendiciones de cada día, y las que están por llegar. Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado. Que nunca caiga el techo encima de ti, y que los amigos reunidos debajo de él, nunca se vayan. Que siempre tengas palabras cálidas en un anochecer frío; luna llena en una noche oscura, y que la fortuna siempre se abra a tu puerta. Que vivas más de cien años, con un año extra para arrepentirte de lo que juzgues así lo merece. Que el Señor te guarde en su mano, pero no apriete mucho su puño. Que tus vecinos te respeten, los problemas te abandonen, los ángeles te protejan, el cielo te acoja y que la magia de las colinas Celtas te abrace. Que las bendiciones de San Patricio te contemplen. Que tus bolsillos estén siempre pesados y ligero tu corazón.
    Que la buena suerte te persiga y que cada día y cada noche tengas muros contra el viento, un techo que te cubra de la lluvia, bebida junto al fuego, risas que te consuelen a ti y a aquellos a quienes amas, y que se colme tu corazón con todo lo que desees. Que Dios esté contigo y te bendiga, que veas a los hijos de tus hijos.
    Que el infortunio te sea breve y te deje rico en bendiciones. Que no conozcas nada más que felicidad desde este día en adelante. Que Dios te conceda años de vida, de seguro Él sabe que la tierra no tiene suficientes Ángeles. Y que así sea cada año y para siempre.”

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